El fin de mes no solo representa el cobro del salario, sino también el compromiso de liquidar o abonar las deudas generadas con las tarjetas de crédito.
Sin embargo, al checar la banca móvil o el estado de cuenta de estos plásticos, podrás observar dos alternativas, conocidas como el pago mínimo y el pago para no pagar intereses. Aunque abonar solo una fracción de la deuda parezca un alivio inmediato, esta decisión puede acarrear costos financieros considerables a largo plazo.
Es por ello que en esta ocasión en DeDinero te explico las diferencias entre estas dos opciones de pago y cuándo es conveniente que las emplees.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) explica que el pago mínimo de una tarjeta de crédito es la opción de liquidar solo un porcentaje del total de la deuda.
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Según este organismo público, el pago mínimo de una tarjeta de crédito depende de cada entidad bancaria, sin embargo, este generalmente llega a ser de entre el 2% y el 5% del saldo total de la deuda.
Sin embargo, aunque pareciera una opción cómoda, la realidad es que este esquema, genera cierta cantidad de interés que los tarjetahabientes deben pagar por el resto del saldo no cubierto. Y si esta modalidad se utiliza mes con mes, la deuda no solo se prologará, sino que aumentará.
Por otro lado, el pago para no generar intereses: el monto total de los saldos anteriores, intereses, comisiones y las parcialidades de compras a meses, las cuales cubres hasta tu última fecha de corte.
De acuerdo con la Condusef, este método de pago, es el más eficiente para mantener nuestras finanzas saludables, ya que, a diferencia del pago mínimo que comúnmente se utiliza para evitar un reporte negativo a buró de crédito, pero que genera un porcentaje considerable de intereses, en esta modalidad de pago, como lo dice su nombre, no se generan intereses ordinarios, a menos que no se pague el monto total indicado.
La Condusef manifiesta que es conveniente utilizar este método de pago únicamente cuando exista una emergencia, por ejemplo, si se tuvo un gasto considerable en el mes, y no se tiene el capital suficiente para cubrir el pago para no generar intereses, este esquema evitará que dañes tu historial crediticio y te protejas de penalizaciones de cargos extra por retrasos.
Esta opción puede ser conveniente si llega a contar con muchas tarjetas de crédito y se dificulta hacer el pago total de cada una de ellas. Aunque la Condusef recomienda hacer un análisis de cada una de las deudas que se tienen actualmente y buscar un método de pago en el cual se pueda abonar a los plásticos con deudas de menor cantidad, con el fin de liquidarlas lo más pronto posible, mientras que al resto de las tarjetas, realizar el pago mínimo para evitar cargos y penalizaciones.
Toma en cuenta que, en caso de que las deudas sean mayores a tus ingresos, la recomendación es que acudas a las entidades bancarias para que te ofrezcan un refinanciamiento con el cual puedas. Cumplir con tus obligaciones, mientras ellos te ofrecen una tasa de interés fija o más baja que se ajuste a tus posibilidades.
Por último, con el fin de mantener nuestras finanzas de manera saludable, la Condusef, nos recomienda no adquirir deudas que sobrepasen el 30% de nuestros ingresos, ya que, de lo contrario, es posible que caigamos en un desequilibrio económico, que pueda traernos ciertas complicaciones financieras y de salud. Acerca del autor: Daniel Fitta es periodista apasionado por las finanzas personales; escribe todos los días en DeDinero de El Universal.