Norma, madre de un joven de 20 años en la Ciudad de México, confiesa a otra persona que aún no recuerda bien el nombre del programa, pues lo llamó “Jóvenes Destruyendo el Futuro”, pero sí tiene muy claro cuánto dinero entregará el gobierno: unos 8,500 pesos mensuales durante un año.
“Son más de 100 mil pesos en total, ya le dije que junte y se compre algo. Sus primos así lo hicieron y se compraron una moto”, comenta mientras explica que su hijo ya está inscrito en Jóvenes Construyendo el Futuro (JCF), uno de los programas sociales más importantes del Gobierno de México.

El caso: un joven con doble ingreso
El hijo de Norma trabaja en la tienda de su tío, pero sin estar dado de alta en el IMSS ni contar con recibos de nómina. Esa condición permitió que pudiera inscribirse en el programa federal y, al mismo tiempo, mantener un ingreso informal por su trabajo familiar.
Con los 8,500 pesos de la beca, la madre ya le sugirió dos opciones casi obligatorias:
- Comprar una moto, como lo hicieron sus primos.
- Dar el enganche de un terreno, “algo que nos convenga a todos”, dice Norma.
Aunque el programa está diseñado para apoyar la capacitación laboral, en muchas familias mexicanas el recurso termina siendo un colchón financiero compartido.
Por cierto, también te invito a leer este artículo que te escribimos: Cuál es la diferencia entre Beca Jóvenes Escribiendo el Futuro y Jóvenes Construyendo el Futuro.
¿Cuánto dinero da Jóvenes Construyendo el Futuro en 2025?
De acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el apoyo económico de Jóvenes Construyendo el Futuro en 2025 es de 8,480 pesos al mes, entregados directamente a los beneficiarios durante un máximo de 12 meses.
Esto significa que un joven inscrito puede recibir hasta 101,760 pesos en un año, siempre que mantenga su capacitación activa en el centro de trabajo asignado.
¿Qué se puede hacer con la beca de Jóvenes Construyendo el Futuro?
Aunque el objetivo del programa es que los beneficiarios se capaciten para después acceder a un empleo formal, en la práctica el dinero suele destinarse a:
- Gastos personales o familiares inmediatos.
- Compra de bienes duraderos, como motos o electrodomésticos.
- Ahorro para enganche de vivienda o terrenos.
- Inversión en otras cosas.
La propia Condusef (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros) recomienda a los becarios no gastar de golpe el apoyo, sino planearlo como un ingreso temporal y aprovecharlo para mejorar su patrimonio.
¿Quiénes pueden inscribirse a Jóvenes Construyendo el Futuro?
Jóvenes entre 18 y 29 años que no estudien ni trabajen formalmente. El registro se hace en la plataforma oficial de la STPS: https://jovenesconstruyendoelfuturo.stps.gob.mx/
¿Se puede tener otro empleo y estar en el programa?
No es compatible con un empleo formal registrado ante el IMSS o el SAT. Sin embargo, muchos jóvenes que trabajan de manera informal logran mantenerse inscritos.
El caso de Norma y su hijo nos muestra cómo Jóvenes Construyendo el Futuro también es un ingreso temporal que impacta directamente en las finanzas familiares. Con más de 100 mil pesos de apoyo en un año, la decisión de en qué gastarlo (una moto, un terreno o un ahorro) se convierte en un tema de conversación en muchos hogares mexicanos. Acerca del autor: Javier Ramírez es periodista financiero especializado en economía digital, inteligencia artificial, fintech e inversiones; escribe todos los días en DeDinero.