La llegada de fin de año trae consigo ciertas decisiones importantes, como un .

Y en este supuesto, ¿sabes qué pasa con tu cuenta de Afore y tu ahorro para el retiro? Hoy en te lo cuento.

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Qué pasa con tu Afore y tu ahorro para el retiro cuando cambias de empleo en México

Lo primero que debes saber es que tu cuenta de Afore no desaparece ni se congela, incluso si pasas un tiempo sin trabajar. La administradora donde estás registrado continúa resguardando tu dinero y generando rendimientos. Este ahorro está vinculado a tu nombre, no a tu empleo, y por ley no puede eliminarse ni transferirse sin tu autorización explícita.

Cuando renuncias o eres dado de baja de tu empleo, la aportación patronal y gubernamental se detiene, pero tu ahorro sigue creciendo por rendimientos, ya que las Afores invierten tu dinero en instrumentos financieros diversificados. Esto significa que, aunque no recibas nuevas aportaciones obligatorias, tu saldo sigue en movimiento.

Si pasas un periodo sin empleo, tienes la opción de realizar aportaciones voluntarias, una de las herramientas menos utilizadas pero más benéficas para el retiro. Estas aportaciones pueden hacerse desde tiendas de conveniencia, apps bancarias o directamente con la Afore. Además, ofrecen ventajas fiscales dependiendo del régimen que elijas.

En caso de incorporarte rápidamente a un nuevo trabajo formal, la nueva empresa realizará tus aportaciones al mismo número de seguridad social, por lo que tu ahorro se integra automáticamente. No necesitas abrir una nueva cuenta ni hacer trámites adicionales; el sistema reconoce tu Afore actual y continúa con los depósitos obligatorios.

Un punto relevante es que, si decides cambiar de Afore durante este proceso, puedes hacerlo una vez al año sin problema. Antes de tomar esa decisión, conviene revisar el rendimiento neto, las comisiones y la atención al cliente, información oficial disponible en CONSAR. Este cambio no afecta tu historial ni tus aportaciones futuras.

También es clave recordar que tu ahorro está protegido por ley: tu Afore no puede retener tu dinero, usarlo para deudas o condicionarlo a que tengas empleo activo. La cuenta es totalmente tuya, y aunque cambies de empresa varias veces a lo largo de tu vida, el ahorro siempre te sigue.

En conclusión, un cambio de empleo puede generar incertidumbre, pero tu retiro no queda en el aire. Si administras bien este periodo, revisas tu estado de cuenta y aprovechas las aportaciones voluntarias, puedes convertir una transición laboral en una oportunidad para fortalecer tu futuro financiero.. Acerca del autor: es periodista apasionado por las finanzas personales; escribe todos los días en DeDinero de El Universal.

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