¿Te imaginas que por equivocarte en un solo número termines pagándole la renta o la colegiatura a un desconocido? Aunque no lo creas, este "pequeño gran error" es mucho más común de lo que crees.
No obstante, alrededor de esto circula un mito peligroso: “No pasa nada, solo llama al banco y que te lo cancelen”. Pero ¿realmente es tan fácil?
En esta ocasión, en DeDinero te cuento qué puede y qué de plano no puede hacer tu banco si te equivocas al hacer una transferencia.

Gracias a la innovación tecnológica, hoy en día, no es necesario visitar una sucursal bancaria, para transferir dinero, pues mediante la banca móvil, enviar dinero a cualquiera de nuestros contactos es rápido y sencillo.
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Sin embargo, ante la rapidez, de hacer el proceso, un error al enviar fondos a la persona equivocada puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza. De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), estos incidentes se clasifican como "errores operativos del cliente", lo que significa que pocas veces los bancos le brindan asistencia a los clientes para resolver esta problemática.
La Condusef explica que cuando la transferencia se realiza entre cuentas del mismo banco, la velocidad del proceso impide detener el movimiento en tiempo real; aunque cuando la transferencia se vea reflejada con éxito, la institución financiera puede intervenir, aunque fungirá únicamente como mediadora, contactando al titular receptor para comunicarle la situación y acordar la devolución de los fondos.
Para iniciar este proceso, el afectado debe reportar la equivocación de inmediato a través de la línea de atención al cliente o acudir directamente a una sucursal bancaria.
Por otro lado, la Condusef menciona que es necesario mantener expectativas realistas, ya que incluso tras generar un folio de aclaración, la devolución del dinero no está garantizada, disminuyendo drásticamente las posibilidades de recuperar el capital, especialmente si el movimiento se realizó hacia una entidad bancaria distinta.
No obstante, el afectado tiene un último recurso, el cual es llevar el caso ante instancias legales; sin embargo, se debe contemplar que esta opción suele ser costosa, y los gastos de representación deben ser cubiertos en su totalidad por el afectado.
Por último, para evitar caer en estos escenarios, la Condusef explica que la prevención es la herramienta más eficaz, por lo que antes de hacer clic en la opción de enviar, resulta indispensable verificar minuciosamente que el número de cuenta, la tarjeta o la CLABE interbancaria coincidan con el nombre del destinatario.
Asimismo, es necesario comprobar que la cantidad a depositar sea exacta y, en caso de notar cualquier discrepancia entre los datos del titular y el número de cuenta, es conveniente suspender la operación hasta confirmar la información directamente con el receptor.
Toma en cuenta que, así como puedes equivocarte, existe la otra cara de la moneda: recibir dinero por error, por lo que la Condusef exhorta a quienes se encuentren en esta situación a no disponer de ese capital. Aunque no exista dolo en la recepción, el dueño legítimo probablemente buscará reclamarlo, por lo que la conducta correcta es identificar la cuenta de origen y contactar al banco para gestionar la devolución correspondiente. Acerca del autor: Daniel Fitta es periodista apasionado por las finanzas personales; escribe todos los días en DeDinero de El Universal.