Al cumplir la mayoría de edad, conseguir nuestro primer empleo representa uno de los momentos más importantes de la vida, pues no solo significa tener un salario propio, sino también el inicio de nuestra historia en el mundo laboral.
Sin embargo, antes de comenzar nuestras actividades en la empresa, es necesario firmar un contrato laboral. Este documento especifica nuestros derechos, obligaciones, sueldo y prestaciones dentro del centro laboral.
Es por ello que es fundamental que leamos a detalle cada uno de sus apartados incluidos en este documento antes de firmarlo, por lo que en esta ocasión en DeDinero te compartimos todo lo que debes saber sobre los contratos laborales para evitar que te sorprendan.

Para comenzar, es importante que contemples que los contratos laborales son los cimientos de toda relación de trabajo formal, pues en estos documentos se constituyen cada uno de los derechos y obligaciones tanto de los trabajadores como de las empresas.
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De hecho, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) nos explica que la ausencia de este tipo de documento puede llegar a generar cierta incertidumbre sobre las condiciones laborales, además de que no hay forma en la que se les puedan garantizar a los trabajadores sus derechos.
Por otro lado, es importante que se tome en cuenta que en México existen dos tipos de contratos laborales regulados por la ley: los contratos colectivos, los cuales regulan las condiciones de trabajo del personal sindicalizado, mientras que los contratos individuales son aquellos que establecen las condiciones específicas de la relación entre un trabajador y su patrón.
Asimismo, el artículo 25 de la Ley Federal del Trabajo (LFT) señala que los contratos individuales deben contener los siguientes datos tanto del patrón como de sus colaboradores:
De igual manera, en este documento se debe especificar el tipo de relación por el cual el trabajador estará prestando sus servicios, ya sea por obra determinada, por tiempo determinado, por temporada, de capacitación inicial o por tiempo indeterminado. Asimismo, es importante que en el contrato se mencione si existe un periodo de prueba, y el tiempo de este.
Por otro lado, la STPS nos explica las diferencias entre los diversos tipos de contratos que existen, los cuales son los siguientes:
Es el tipo de contratación más común entre las empresas en México. En este tipo de documento, no se establece una fecha específica para la terminación de la relación laboral, ya que el vínculo entre el trabajador y el patrón, permanecerá vigente hasta que alguno de los dos decida finiquitarlo conforme a la ley.
Se aplica para los casos en que la relación laboral tendrá una duración previamente establecida. En él se fija una fecha de inicio y una de conclusión. Al finalizar el plazo pactado, las obligaciones laborales concluyen, salvo que ambas partes acuerden una renovación o exista una disposición que dé continuidad a la relación de trabajo.
Es el tipo de contratación en la cual únicamente se le solicitarán los servicios al trabajador para la realización de una obra o servicio específico cuya duración está ligada a la conclusión del proyecto. Una vez finalizada la obra, termina la relación laboral.
El objetivo de esta modalidad es que el empleado adquiera los conocimientos y habilidades necesarios para desempeñar adecuadamente sus funciones. Su duración máxima es de tres meses y, durante ese periodo, no genera antigüedad laboral.
Se utiliza únicamente si las actividades de la empresa aumentan por la temporada, tal y como ocurre en sectores agrícolas, turísticos o comerciales. La relación laboral se establece únicamente durante el periodo en que existe la necesidad del servicio, generalmente coincidiendo con la temporada de mayor actividad.
Por último, la STPS nos invita a leer a detalle cada uno de los apartados que se encuentren en el contrato; así evitaremos cualquier sorpresa en caso de que la empresa no quiera hacerse responsable en caso de alguna emergencia. Asimismo, en caso de que las personas no cuenten con una copia de su contrato laboral y las empresas no quieran respetarles sus derechos laborales, pueden acudir a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET), organismo que les brindará asesoría y orientación jurídica gratuitas con el fin de proteger y hacer valer sus derechos laborales. Acerca del autor: Daniel Fitta es periodista apasionado por las finanzas personales; escribe todos los días en DeDinero de El Universal.