Ya sea para pagar la renta, la tarjeta, un servicio o inclusive para enviarle dinero a un amigo o familiar, las transferencias bancarias forman parte de nuestro día a día.
Sin embargo, aunque usar conceptos divertidos o bromear con un amigo al realizar una transferencia parezca inofensivo, es importante que contemples que ciertas palabras pueden poner en alerta al banco, lo que podría traerte como consecuencia la revisión de la operación o, en el peor de los casos, el congelamiento temporal de tu cuenta mientras se verifica el origen de los fondos.

Es por ello que en esta ocasión en DeDinero te comparto las palabras que debes evitar utilizar al momento de realizar alguna transferencia bancaria.
Cuidado con lo que escribes: Palabras que podrían bloquear tus transferencias bancarias
Para comenzar, es importante que contemples que no existe una lista oficial de palabras prohibidas para transferencias; de hecho, el Banco de México (Banxico) no mantiene ningún catálogo de términos vetados. El campo “Concepto” del SPEI es un espacio de texto libre que se transmite entre instituciones financieras sin alteraciones.
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No obstante, las diversas instituciones bancarias en nuestro país, como BBVA, Banorte, Santander, Banamex y más, sí aplican filtros internos como parte de sus protocolos de Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo (PLD/FT).
Estas son algunas de las razones por las cuales los bancos podrían retener tus operaciones:
Normativas de prevención de lavado de dinero (AML/CFT): En el artículo 115 de la Ley de Instituciones de Crédito se manifiesta que las instituciones financieras están obligadas a monitorear operaciones inusuales; especialmente si el concepto cuenta con expresiones que insinúan actividades ilícitas (por ejemplo, “venta de armas” o “apuestas clandestinas”), la operación puede ser bloqueada para su revisión.
Tipologías de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF): Este organismo ayuda a los bancos a identificar comportamientos inusuales, mediante la publicación de tipologías.
Es importante resaltar que estas no se tratan de palabras específicas, sino de contextos de riesgo, tales como montos anormales, frecuencia inusual o descripciones imprecisas.
Inconsistencias con el perfil del cliente: Los organismos bancarios suelen contrastar cada una de las operaciones de sus clientes con su perfil transaccional. En caso de que un concepto resulte incoherente con su actividad económica tradicional, puede activar alertas, incluso sin contener palabras sospechosas.
Uso indebido de datos personales: El incluir datos como el número de seguro social (NSS), diagnósticos médicos o datos biométricos vulnera la Ley Federal de Protección de Datos Personales. Además de que son innecesarios, pueden provocar la revisión o el bloqueo del concepto por motivos de confidencialidad.
Si bien no exista una censura como tal, es necesario dejar de utilizar ciertos términos o referencias para evitar que el banco se ponga en letra, tal y como se explica.
Por otro lado, las instituciones bancarias mencionan que, para evitar revisiones innecesarias o retenciones, se recomiendan seguir los siguientes pasos al momento de realizar alguna operación:
Conceptos claros y directos: Siempre hay que describir la operación de forma neutra y precisa (ej. “Pago de renta”, “Honorarios de consultoría”). Hay que procurar evitar términos ambiguos o sospechosos como “negocio secreto”.
Datos de referencia: Incluye folios, periodos o el ID del CFDI cuando aplique, omitiendo siempre cualquier dato sensible o personal.
Validación previa: Hay que verificar la CLABE, el nombre del beneficiario y el monto exacto antes de autorizar.
Seguridad: Realiza todas tus operaciones exclusivamente desde los canales digitales oficiales del banco.
Estas prácticas reducen significativamente el riesgo de una retención temporal o de un monitoreo adicional. Por otro lado, aunque, como ya mencionamos, no existe un listado formal, ciertas palabras activan alertas automáticas por su vinculación con actividades ilícitas, por lo que es conveniente omitir los siguientes términos relacionados con:
- Sustancias ilegales: drogas, narcóticos o estupefacientes.
- Actividades delictivas: armas, explosivos o contrabando.
- Juego ilícito: apuestas ilegales o juegos clandestinos.
- Fórmula de secretismo: frases como "negocio secreto" u "operación confidencial".
- Fraude financiero: expresiones como "evasión fiscal" o "dinero oculto".
- Bromas o dobles sentidos: referencias a "pago raro" o "transacción sospechosa".
Si bien muchos usuarios pueden llegar a utilizar estos términos a modo de juego, puede provocar que las autoridades financieras inicien inspecciones sobre sus movimientos o los de terceros.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) nos invita a tener una buena práctica de los productos financieros y, en el caso de las transferencias, nos exhorta a redactar conceptos claros, neutrales y verificables, libres de datos personales o expresiones ambiguas, con el fin de que estos movimientos fluyan sin inconvenientes. Acerca del autor: Daniel Fitta es periodista apasionado por las finanzas personales; escribe todos los días en DeDinero de El Universal.
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