Las tarjetas de crédito se han convertido en la herramienta ideal para iniciar en el mundo financiero; sin embargo, el aumento de fraudes bancarios las ha convertido en un arma de doble filo.
¿Te imaginas recibir tu nueva tarjeta y que, a las pocas horas, te llamen para notificarte un cargo por miles de dólares? Esto le sucedió a una joven que utilizó su cuenta de TikTok para denunciar una modalidad de estafa que crece cada vez más en México.

Recibe su tarjeta de crédito nueva y horas después vive una pesadilla por culpa de esta llamada
A través de su cuenta de TikTok, una usuaria llamada Juliana denunció un intento de fraude por parte de supuestos trabajadores del banco que pocos días antes le había emitido su nueva tarjeta de crédito.
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La periodista ecuatoriana explica que, tras la aprobación de su tarjeta, el envío a domicilio tuvo que reprogramarse porque no estaba en casa. Durante esos días de espera, comenzó a recibir llamadas del "banco" para explicarle los beneficios de la cuenta.
El día de la entrega, los supuestos ejecutivos volvieron a contactarla, solo que esta vez, para "continuar con el proceso", le exigieron confirmar datos personales como su nombre completo y el número de la tarjeta.
Aunque Juliana sospechó, no dio ninguna información y colgó; la pesadilla apenas comenzaba, pues dos horas después, otro "empleado" la llamó para notificarle un cargo no reconocido por aproximadamente $300 dólares, realizado en una agencia de viajes, a la cual se debía comunicar para la cancelación del supuesto paquete.
Tras comunicarse al número proporcionado, una supuesta empleada le explicó que el cargo de $3000 dólares aparecía en su sistema porque Juliana supuestamente había aceptado la compra en una llamada telefónica realizada esa misma mañana.
Para "cancelar" el paquete, le presentaron tres opciones: diferir la compra a 3 o 6 meses sin intereses, realizar un pago de $150 dólares por la "salida de divisas" y otro por $150 dólares por la "entrada" para gestionar la devolución, o simplemente asumir el cargo total.
Aunque Juliana inicialmente optó por la alternativa de las divisas y recibió un número de cuenta para realizar la transferencia, pidió diez minutos para consultar el caso con su abogado. La respuesta de la estafadora fue una táctica de presión clásica, ya que le advirtió que solo tenía un plazo máximo de 15 minutos para depositar, alegando que, de lo contrario, el sistema internacional no permitiría anular la operación.
La excusa del abogado fue una estrategia de Juliana, quien quería exigir una garantía de que, tras transferir los $300 dólares, el cargo realmente se cancelaría. Al colgar, se comunicó directamente con su banco y confirmó sus sospechas: ninguno de los números era oficial y su tarjeta no registraba ningún cargo.
Asimismo, Juliana advierte que este no fue un caso aislado, pues tiempo después, intentaron estafarla nuevamente utilizando exactamente el mismo modus operandi.
Y aunque el caso de Juliana no ocurrió en México, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) ha reportado casos similares en el país, por lo que le recuerda a la población que los bancos no se comunican con sus clientes para cancelar cargos no reconocidos, además de que no hacen llamadas para validar datos. Acerca del autor: Daniel Fitta es periodista apasionado por las finanzas personales; escribe todos los días en DeDinero de El Universal.
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